Tadej Pogačar ha mostrado un cambio notable en su actitud durante el Tour de Francia de este año, tras una temporada 2025 donde la alegría parecía ausente. El campeón mundial parece más ligero y motivado, lo que plantea preguntas sobre su futuro dominio en la competencia más importante del ciclismo.
En el último fin de semana del Tour de Francia del año pasado, Pogačar parecía un ciclista abrumado por la presión de ser el mejor del mundo. La responsabilidad de competir y ganar la carrera más grande del ciclismo pesaba sobre él, y en varias ocasiones dejó claro que ya no disfrutaba de la competencia.
Su aburrimiento por la propia dominancia se reflejaba en su actitud durante las conferencias de prensa y en la carrera. Pogačar llegó a confesar que no podía esperar a que todo terminara. La atmósfera en el Tour se tornó tensa, y medios como L’Équipe señalaron su mal humor como un factor que afectaba el ambiente de la competencia.
Con el fin de la carrera, Jeroen Swart, jefe de rendimiento del UAE Team Emirates-XRG, comentó que el mayor desafío para Pogačar en los próximos años sería mantener su motivación, más que llevar su cuerpo a nuevos extremos. Esta reflexión guió las decisiones del equipo en la temporada siguiente.
Aunque la resurgencia de Jonas Vingegaard y el rápido ascenso de Paul Seixas fueron notables, el mayor rival de Pogačar en 2026 sería su propia motivación. El equipo UAE debía encontrar la manera de evitar que el ciclista se autolimitara.
Después del Tour del año pasado, UAE consideró enviar a Pogačar a la Vuelta a España, pero el ciclista se opuso firmemente. Esto pudo haber contribuido a su desánimo en la última semana del Tour, aunque una lesión en la rodilla también influyó. A pesar de ello, el equipo tomó la decisión correcta al no forzar la situación.
En lugar de enfrentarse a Vingegaard en la Vuelta, Pogačar se centró en carreras de un día en otoño, logrando una secuencia impresionante en los Campeonatos Mundiales, los Campeonatos Europeos y el Il Lombardia. Este año, su enfoque en las Clásicas se mantuvo, limitando su programa a cinco carreras de un día antes de participar en el Tour de Romandie y un campamento de altitud en mayo.
Antes de que comenzara el Tour, la pregunta no era si Pogačar ganaría nuevamente, sino cómo y con qué margen. Además, se cuestionaba si podría ganar sin que la competencia se convirtiera en una carga mental como en 2025. Pogačar, con su personalidad carismática y su estilo de ciclismo entretenido, sigue siendo un enigma en el mundo del ciclismo.






